sábado, 3 de enero de 2009

longing
















Te veo desnuda en la cama,
recorro tu piel con mis manos,
masajeo tus largas piernas infinitas,
asciendo lentamente por tus muslos con mi lengua
hasta libar el nectar de tu sexo,
suavemente y comienzas....
a estremecerte con tímidos espasmos...
y te siento en mi boca y te escucho gemir...

y me entristezco luego y pienso...
¿por qué no te podré querer?
¿dónde está la llave que abre las compuertas
para que fluya el río alborotado hasta remansarse
en un gran lago de plenitud?
¿acaso la he sentido alguna vez?
Sé que existe el deseo,
existe el anhelo,
la ternura,
pero el amor está aún amarrado....

y luego tú...
en la larga noche insomne
me devuelves la distancia con creces
y se abre
la impertinente herida de un anhelo falso

inoportuno dolor
orgullo sin sentido

martes, 21 de octubre de 2008

TRAS LA PUERTA DE TANNHÄUSER
















"todos esos momentos se perderán en el tiempo...
como lágrimas en la lluvia
"



Eres ya amargo veneno aciago

Nostalgias rígidas
como estatuas de héroes olvidados
en cursis jardines otoñales

Por ejemplo…
Matarnos de risa en el intercambiador
de Nuevos Ministerios
tropezar abrazados escaleras abajo
con el corazón en la boca

Por ejemplo…
Sacarle jugo a los rostros perturbados
de los transeúntes

pisar los adoquines mojados del invierno

o Libar tu sexo en la penumbra húmeda del portal
mientras arriba... mamá te llama a cenar

Nostalgia… piedra

Sueño… candado

Piel… lisa extensión de metal fundido

Rumor… lejanas voces que ya no llegan a mi oído

Ilusión… torpes pasos a ciegas en el bosque nocturno

Es hora de vivir.

martes, 2 de septiembre de 2008

Oblivion
















En el país del verano recogí frutos amargos
donde antes probaba las lúbricas cerezas del alto valle
brevas carnosas en la sombra de tu huerto fresco
junto al mar
gustando el aire salado en tu rostro moreno

En el país del verano
sufrí la calma bochornosa de un tórrido sol de plomo
donde antes la brisa empujaba nuestro velero
de la cálida bahía de tus senos al ancho mar generoso
de la ilusión

Hacia el país del otoño
camino con paso incierto
por los umbríos castañares
de la tarde…
pisando hojas secas de antiguos inviernos
tropezando con mi sombra estirada en el sendero
buscándote tras la curva
junto al arroyo
bajo el cerro
sobre el puente sentados…
de nuevo

miércoles, 25 de junio de 2008

ISLA DE ONS



















Sobre los recuerdos de antiguos estíos
vagabundea la mente mirando la sierra
dormida al sol, entre calimas de fuego…

Cuando de noche,
sobre la colina en la isla verde
contemplábamos el camposanto celta
bajo la primera luna del verano
antes que un joven sol fresco y redondo
surgiera rojo del océano
acunado por la brisa lenta de la aurora

Nuestra última noche en la isla se hizo corta
amándonos sobre la hierba
apurando los últimos minutos del primer amor

…como el último sorbo de albariño
en la taberna marinera antes de cerrar

Así estrujábamos la esencia de un amor tan dulce
destilado lentamente en días largos bajo el sol
tardes lánguidas de playa entre amigos
paseos hacia el faro del acantilado
donde moraba el mago de la ría

Allí en el punto donde dicen,
Se despeñan las últimas estrellas lácteas del Camino…

apuré mis diecisiete entre tus muslos
donde quise perderme para siempre,
sobre la tierra
bajo el cielo grande
navegando en el mar de tus ojos,
una vez más.


martes, 13 de mayo de 2008

AGUACERO




















Anhelaba el aguacero desprendido de repente
arrojado de golpe cielo abajo
por las nubes de mayo

Anhelaba tu cuerpo repetido 
en largas noches de invierno
suaves tardes otoñales de domingo
en tu salón
de woody allen a tus pechos
de tus pechos al balcón
y de nuevo entre las sábanas...

Anhelaba todo eso…
las fotos repetidas por las paredes,
Marruecos, la sierra, cumpleaños, besos, catedrales

Lejanos fotogramas grabados en el pecho
muertos para siempre...
y cada vez, duelen menos

lunes, 21 de abril de 2008

LA NOCHE EN ASIRIA
























Estuve toda esa tarde de invierno
en el Metropolitan Museum
paseando junto al templo egipcio
bajo su enorme cámara acristalada
vi la nieve que al caer sobre el vidrio empañado
se acumulaba dulcemente
tiñendo la estancia de una suave luz crepuscular

Luego pasé a la estancia
donde estelas babilónicas
mostraban dioses alados
recogiendo rígidamente el codiciado fruto

Leí la transcripción de antiguas tablillas
en que morenas princesas dolientes
hace miles de años...
añoraban al amado junto a la acequia
al pie de la palmera,
resguardadas bajo su sombra
del desierto abrasador

Recordé entonces una noche del verano anterior...

Kara me invitó a su estudio,
un enorme loft destartalado
Sobre la calle West Broadway

De los cafés subían las risas alcohólicas
de una cálida noche llena de sueños y promesas

Manhattan palpitaba lúbrica bajo la luna de agosto

Entre copas de vino me mostraste tus dibujos
en la última edición de vuestra revista
un rudo fanzine, crudamente urbano… casi como tú
arcaica y metropolitana a la vez

Al contraluz de la farola
a través del ventanal
contemplé de nuevo
tu largo pelo negro,
tus grandes ojos almendrados
tu hermosa y altiva nariz oriental
tu perfil hierático…
como las diosas asirias de los frescos

Felina y hermosa
te arrancaste la ropa de un zarpazo
y me invitaste a gustar
el recóndito pliegue de tu pubis

Con hambre de siglos probé
dulces libaciones de hidromiel
y tus gemidos espantaron
de golpe
las garzas blancas del palmeral.

martes, 8 de abril de 2008

INOPORTUNO DOLOR



Te dejé marchar y te alejaste llorando
Lloramos toda una mañana bajo la lluvia de febrero
Nos abrazamos bajo las cálidas mantas
Y enjugaste mi rostro mojado varias veces
mientras el pedernal de mi pecho se quebraba bajo el tuyo

Lloraba la impotencia de no poder quererte
Lloraba por mis manos inmóviles
incapaces de estrecharte
Mis amargos labios sellados
que no pudieron besarte
con la dulzura que los tuyos exigían

Nos amábamos lúbricos, 
violentamente a zarpazos
embistiéndonos como animales heridos
y, a pesar de todo…
ardía el deseo en la pira en que enterramos el amor

Corazón amordazado ya tres años
aprisionado en anhelos imposibles y recuerdos sin fruto

No te dejé entrar en mi alma
La poca ilusión que en mi pecho generabas 
se arrastraba doliente a nuestros pies 
buscando calor entre las sábanas

Ahora gimes bajo el abrazo de mi amigo
aquel que te ha sabido querer y anhela tus llamadas
tu voz cálida, tus grandes ojos verdes sonrientes
a cuya lumbre se calienta hora

Y yo me pudro de impotencia
mientras pasáis riendo bajo el sol de abril

¿hasta cuándo azotará mis sienes
la ventisca de un invierno largo?

¿En qué rincón se esconde la primavera de mi alma?