sábado, 20 de septiembre de 2014

San Juan


He creído verte, Maligna
Bella como un incendio
En el lugar donde sellaste, sin más,
El paso a la ilusión.

Maligna,
Inútil sacar tu espina infectada,
Difícil el roce de otras hembras
Tras tu burda estela de tierra quemada.

Maligna,
Desvanécete sin más de mi noche insomne,
Arde por fin, como estos restos arrojados a la pira del Solsticio
Asciende ligera como pluma o ceniza crepitante
Al roce fresco del aire

Vuela, Maligna,  flamígero espanto
Quema el rastro torpe de tu paso por mi Mundo.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Renuncia - Levante y furia


Renuncia

Días de levante y furia
En tu cuerpo extraño que no comprendo.

Desenfocado en tus ojos negros
Aparezco débil, sin voz
Postrado inerme ante tu poderío

Pero me dejas, de nuevo,
Abrevar en tu fuente insaciable
Cáliz que otorgas, a veces,
Bajo tu negra mirada expectante.

En tu entrega intermitente, feroz, contradictoria
Me atraes y me expulsas con tu lengua de fuego
Con que hieres y sanas

Y al final, de nuevo, en la alta noche,
Contemplo en suspenso la elegancia de tu espalda

El trapecio de tus hombros morenos
en suave declive hacia tu curva de manzana

Giras tu cabeza de diosa satisfecha y molesta
Ante mi ofrenda extasiada
Mi gesto perdido de ciervo vulnerado

¿No te estarás enamorando?

No te enamores, cachorro.
Déjalo así.. renuncia.

No me pierdas ni me ganes

Envuélvete en mi recuerdo
Y duerme el sueño que restañe tus heridas

La noche en Lavapiés


Noche en Lavapiés

Levemente informe, deforme
Entre el bullicio ensordecedor
Y la culpa pantagruélica
Divagando en mi presente incierto
Ohhh ese mágico sentimiento de impermanencia satisfecha
con retazos de autoinmolación.
Mientras cerca, muy cerca en la barra
La cuadrilla discute acaloradamente

El estío arranca como un disparo

Una mujer arquea felina
Su torso hacia el amado,
Besa su boca tierna, lúbricamente,
Sin insistir ni cejar en su empeño seductor.
El reacciona con una media sonrisa aturdida
Y tímidos amagos de respuesta positiva
No juegan en la misma liga
Demasiada mujer, demasiado verano, demasiado dulce veneno
Para ti, pequeño

Y el barrio sigue bullendo en su salsa
Truena el primer rubor certero del estío
Sorprendentes noticias
Inminente se percibe, calor, fragor,
Atisbos de debate, bullicio de revuelta

Luego en la casa intentas dormir
El deseo no atenaza hoy tus mientes
El anhelo reposa en su lúgubre caverna insatisfecha
Ni desazón excesiva ni exultante arrebato
Quizás hoy puedas, merezcas, descansar

            (Lavapiés, Morto Che Parla, 5 de junio, 2014)

martes, 11 de septiembre de 2012

Alborada




No dormí un instante
contemplando…
tu rostro apacible, tus ojos cerrados,
tu media sonrisa recostada en la almohada
tu largo cuerpo tierno
trenzados en un caos de sábanas y piernas….

El sol del estío batía contra los muros
pedía paso a raudales
pero compramos más noche
de espaldas a la luz

sonriendo erguida sobre mí
gimiendo como solo tú sabes
riendo cuando todo se ponía … demasiado serio

No dormí ni un momento,
te decía…no quise…
perderme el goce de tus besos
recorrerte lentamente con labios, manos, sueños
abrazados en tu lecho de penumbra
mientras afuera el Sol… latía a tus espaldas



Vivir en ti



Vivir en ti
como vive la luz
en el íntimo recodo del jardín
cuando el sol repasa las últimas hojas,
caricia tibia que lentamente asciende y vuela…

Vivir en ti
como las gotas que amorosamente lamen el liquen
en la umbría ladera de la sierra
e inevitablemente ruedan hacia el reguero.

Morir un poco en tu piel
Como la espuma crepitante,
abandonada por el mar
se funde tiernamente en la arena.

Amar una vez más tu vientre repasado
que entrega su labio al labio
se estremece un instante
y extasiado reposa
Como estanque agitado 
por un súbito aliento de brisa.

miércoles, 4 de enero de 2012

Infancia

La casa sosegada

la lluvia dulce

tras los rancios ventanales

tu calor de ovillo de lana

esa cama siempre húmeda

Ese amor tan cercano

la cocina grande

la despensa fragante

los baños al calor de la estufa

el rumor de tus rumores

la cálida luz derramada

La casa sosegada

el pasillo largo

las frías galerías

la avenida iluminada

los lentos coches

paraguas, relojes

mujeres presurosas

lánguidos ancianos

La casa sosegada

las buenas noches

los buenos días

los besos bajo las pesadas mantas,

el frío, el calor,

las tardes largas

los días húmedos

tu recuerdo…

…te quise tanto

¿Recuerdas…?

(octubre, 2008)

Encuentro


no sueñes el encuentro, no

no sueñes la presencia

no sueñes el deseo

pues quizá no exista

no vivas de quizás,

no vivas de posibles

quédate aquí sentado

reposa tu angustia larga

respira tu anhelo inmenso

ya nada depende de ti

depón las armas…

recuéstate sobre la arena

con este sol de invierno…

que invita a ensoñar

que invita a convocar

su presencia crepitante entre tus manos…

pero… no sueñes, espera

tal vez el fruto llegue maduro

rodando cálidamente hacia ti por esta duna abajo

y sólo tengas que asirlo dulcemente en tus manos

sin esfuerzo

sin angustia

sin anhelo expectante…

simplemente…

acógelo en tu pecho…

y déjalo crecer

(diciembre, 2010)

Rencor

En esta cama lenta

Incansablemente libando

la ofrenda de tu vientre

tu fría entrega incita mi anhelo

y en el callado rumor de tu gemido

tras tus ojos cerrados al mundo

se va gestando en mi ausencia

la solitaria ceremonia del orgasmo.


(marzo, 2011)

Nevada

Me dejas en penumbra…

poco a poco, copo a copo

me cubre tu ausencia

el asfalto se tiñe de nieve ante mi vista

y el parabrisas se enreda

con el tierno celaje desprendido de las nubes

casi no veo nada, no quiero ver nada

todo en torno es blanco

blanco el silencio blanco

blanca la ruta que se extiende ante mí

como una íntima inmensidad

no puedo avanzar

hacia tu mundo vedado enteramente a mi anhelo

y me deslizo sin frenos

entre la lenta tempestad que nievas sobre el alma aterida

mi sueño es ya tan sólo

el hálito cálido que empaña por dentro

este torpe automóvil que avanza

sin ímpetu ni constancia hacia la nada


(enero, 2011)

miércoles, 18 de mayo de 2011

Promesa

Eres toda promesa en tu presencia
tendida a mi lado en un lecho pacífico…,

pero yo te velo inquieto en tu sueño,
tratando de llegar a ti,
romper en tu abrazo el pequeño dolor que nace en mí
mientras apremia la inminente despedida.

Tengo miedo de ti,
del poder que te otorgo
al brindarme desnudo en la pira de tu orgullo.

Es el temor del jirón de niebla jubiloso
que remonta el valle al alba
para acabar abrasado en el certero sol del mediodía…

Porque si tú me ves grande y acogedor en mi abrazo,
yo te siento a veces, pocas, vulnerable y dócil
y las más, poderosa y grave,
deidad altiva, incandescente,
erguida en tu alto trono de serenidad,
estrujando en tus manos una ilusión palpitante.


(Diciembre, revisado, mayo 2011;
leído en Diablos azules, 17, 5, 2011)

domingo, 9 de mayo de 2010

txakolina

No creas que no sé que me miraste. No creas que no sé, lo sé, que no debí mirarte, ensoñarte, visionarte en otro lugar, pero conmigo, no con él. Eras una pequeña llamarada tibiamente pelirroja acodada en la barra, sonriéndome con los ojos y la esquina de tus labios pero casi sin mirarme... ¿cómo se hace? ¿Cómo se hace para imaginarte en otros tiempos, latitudes, climas?... Cómo se las ingenia uno para transportarte así, tan sencillamente, de los brazos de ese tipo.. a los míos, así, sin solución de continuidad. Cómo se hará, por ejemplo, para volverte a ver, coincidir contigo en este hormiguero incesante de ocio y negocio, metros, oficinas, calles, cines... Cómo se hará para saber... si tú eras realmente Tú... o sólo una amable gringuita que sonríe a los nativos... qué majetes ellos, lo rijosos y soñadores que se vuelven, con esto de la primavera...

jueves, 29 de abril de 2010

esperanza

y entonces la vi, cuando menos me lo esperaba.... tras las brumas de un sueño incierto, ante la prosaica máquina de café aguado... simplemente miré por la ventana y al fondo, recortada contra un cielo plomizo de esta mañana bochornosa de casi mayo... esa casa de ladrillo grisáceo y brillante, junto al chopo alegre y firme, verde-vida... con su ático modesto que invita a la calma, al recreo y la lectura, no sé, algo así como una imagen de posible sosiego, una cierta, por lo menos, plenitud... o algo semejante al amor, que cobrase forma en la mujer amable, amada, amante.... algo parecido, por lo menos, por favor... un ratito más... a la calma antes de la tormenta....

lunes, 19 de abril de 2010

tiempo severo






















En el cielo limpio de cenizas
En el cielo limpio de sangre
En un cielo de algodonosas nubes gruesas
Nubes preñadas de lluvia salvífica
Suaves cortinas ondulantes de agua
Tupida manta húmeda y vengadora
Que mezca vuestros cuerpos mancillados en el sur
Que lave vuestra sangre arrebatada
Que borre esa afrenta imperdonable
Y arranque vuestros cuerpos a la muerte