viernes, 12 de febrero de 2010

Como piedras rotas - Soho

noche de verano en el Soho... la cena en el café con toldo rojo de la esquina, con esa camarera rumana que se decía napolitana, pero tú sabías que no. Linguini frutti di mare ligeramente picantes, regados con dolcetto d'alba color granate sangre... el calor espeso, roto sólo a ratos por la brisa que venía, sabe Dios de dónde, del valle del Hudson o más allá... hasta que ganaban de nuevo las humedas ondas turbias del East River... Tenías la cara afilada y morena, eras asiria y montenegrina y dibujabas comics para un fanzine de Tribeca... no recuerdo mucho más, me llevaste arriba a tu loft de un sólo ambiente y te fuiste a duchar dejándome sentado en el sofá raído, junto al enorme ventanal sobre West Broadway y Spring y el toldo rojo aquel.... no recuerdo mucho te digo, de la calle subían las broken stones de Weller. Y luego... el futón aquel perdido en una explanada de parquet... la piel extrañamente áspera de tus largas piernas como muslos de Gustav Klimt, tu pelo negro ondulado vertido sobre tu frente, tus grandes ojos almendrados, tiernamente insondables... Llegaste con tu herida reciente de otro hombre ... de esos que no van a dejarla por ti, tratando de sentirte plena sobre ese futón, tras la cena, el vino, el calor los besos y la ducha, con esa amarga canción de fondo.. y yo allí entregado, libando tu diamante negro de delgada diosa asiria, la cabeza perdida entre tus infinitas piernas morenas y tu mente vagando, al otro lado del río, hacía esa casa presumiblemente acogedora donde a estas horas... habrían acostado ya a los niños.


martes, 8 de septiembre de 2009

My Foolish Heart


Con regusto de almendras amargas en el paladar escucho a Bill Evans. No sé si insistir… quizás debería controlarme un poco como los caballeros, esos que dicen que saben estar y al final se llevan el gato al agua cuando les place, suponiendo que sea cierto. A fin de cuentas dicen que el autocontrol, tan de moda actualmente, da sus frutos a largo o, con suerte, medio plazo. Me pregunto cuánto hay que esperar a que llegue el medio plazo. Por otra parte tampoco tengo muy claro si estás todavía en Barcelona o has regresado a Madrid. Ni siquiera sé si no me quieres ver por el momento o si no me quieres ver, punto y aparte. O si, suponiendo que estés aquí… estés dando un pequeño repaso a tus amigos locales, esos a quienes pruebas, como diría Ángel González, “con la boca”. Claro que, bien pensado, también podría proponerte directamente que quedáramos y allí entraría en juego mi propia ambivalencia. Un sí demasiado entusiasta podría desinflarme levemente, pero solo ligeramente… como esos globos que quedan arrinconados a las cuatro de la madrugada tras un cotillón de fin de año; no acaban de perder fuelle completamente pero se presentan francamente desmejorados frente a su inicial prestancia del comienzo de la noche. Por otra parte una abierta negación o un “otro día quizás, más adelante… cuando se me pase el muermo” podría renovar mi limitado brio amatorio al sentir esos pequeños y levemente punzantes aguijones de los celos, como las exactas agujas del acupuntor. Creo que no hare esa llamada, por ahora… mañana, perdón esta noche, digo… luego más tarde, quizás, no puedo prometeros nada…. Todo dependerá de “My Foolish Heart”…

sábado, 3 de enero de 2009

longing
















Te veo desnuda en la cama,
recorro tu piel con mis manos,
masajeo tus largas piernas infinitas,
asciendo lentamente por tus muslos con mi lengua
hasta libar el nectar de tu sexo,
suavemente y comienzas....
a estremecerte con tímidos espasmos...
y te siento en mi boca y te escucho gemir...

y me entristezco luego y pienso...
¿por qué no te podré querer?
¿dónde está la llave que abre las compuertas
para que fluya el río alborotado hasta remansarse
en un gran lago de plenitud?
¿acaso la he sentido alguna vez?
Sé que existe el deseo,
existe el anhelo,
la ternura,
pero el amor está aún amarrado....

y luego tú...
en la larga noche insomne
me devuelves la distancia con creces
y se abre
la impertinente herida de un anhelo falso

inoportuno dolor
orgullo sin sentido

martes, 21 de octubre de 2008

TRAS LA PUERTA DE TANNHÄUSER
















"todos esos momentos se perderán en el tiempo...
como lágrimas en la lluvia
"



Eres ya amargo veneno aciago

Nostalgias rígidas
como estatuas de héroes olvidados
en cursis jardines otoñales

Por ejemplo…
Matarnos de risa en el intercambiador
de Nuevos Ministerios
tropezar abrazados escaleras abajo
con el corazón en la boca

Por ejemplo…
Sacarle jugo a los rostros perturbados
de los transeúntes

pisar los adoquines mojados del invierno

o Libar tu sexo en la penumbra húmeda del portal
mientras arriba... mamá te llama a cenar

Nostalgia… piedra

Sueño… candado

Piel… lisa extensión de metal fundido

Rumor… lejanas voces que ya no llegan a mi oído

Ilusión… torpes pasos a ciegas en el bosque nocturno

Es hora de vivir.

martes, 2 de septiembre de 2008

Oblivion
















En el país del verano recogí frutos amargos
donde antes probaba las lúbricas cerezas del alto valle
brevas carnosas en la sombra de tu huerto fresco
junto al mar
gustando el aire salado en tu rostro moreno

En el país del verano
sufrí la calma bochornosa de un tórrido sol de plomo
donde antes la brisa empujaba nuestro velero
de la cálida bahía de tus senos al ancho mar generoso
de la ilusión

Hacia el país del otoño
camino con paso incierto
por los umbríos castañares
de la tarde…
pisando hojas secas de antiguos inviernos
tropezando con mi sombra estirada en el sendero
buscándote tras la curva
junto al arroyo
bajo el cerro
sobre el puente sentados…
de nuevo

miércoles, 25 de junio de 2008

ISLA DE ONS



















Sobre los recuerdos de antiguos estíos
vagabundea la mente mirando la sierra
dormida al sol, entre calimas de fuego…

Cuando de noche,
sobre la colina en la isla verde
contemplábamos el camposanto celta
bajo la primera luna del verano
antes que un joven sol fresco y redondo
surgiera rojo del océano
acunado por la brisa lenta de la aurora

Nuestra última noche en la isla se hizo corta
amándonos sobre la hierba
apurando los últimos minutos del primer amor

…como el último sorbo de albariño
en la taberna marinera antes de cerrar

Así estrujábamos la esencia de un amor tan dulce
destilado lentamente en días largos bajo el sol
tardes lánguidas de playa entre amigos
paseos hacia el faro del acantilado
donde moraba el mago de la ría

Allí en el punto donde dicen,
Se despeñan las últimas estrellas lácteas del Camino…

apuré mis diecisiete entre tus muslos
donde quise perderme para siempre,
sobre la tierra
bajo el cielo grande
navegando en el mar de tus ojos,
una vez más.


martes, 13 de mayo de 2008

AGUACERO




















Anhelaba el aguacero desprendido de repente
arrojado de golpe cielo abajo
por las nubes de mayo

Anhelaba tu cuerpo repetido 
en largas noches de invierno
suaves tardes otoñales de domingo
en tu salón
de woody allen a tus pechos
de tus pechos al balcón
y de nuevo entre las sábanas...

Anhelaba todo eso…
las fotos repetidas por las paredes,
Marruecos, la sierra, cumpleaños, besos, catedrales

Lejanos fotogramas grabados en el pecho
muertos para siempre...
y cada vez, duelen menos