miércoles, 23 de enero de 2008

Y quizás ya te perdí...

Y quizás ya te perdí
ya estiré bastante la cuerda de la desilusión

y ahora dices que ya no crees en mí
que no me he sabido entregar
dejar al corazón abrirse lento pero seguro

quizás ya no pueda ser
siento tu ausencia,
la pequeña cuarentena que me has impuesto
con razón
para dejar de sufrir
dejar de añorarme
dejar de esperar esa palabra de cariño
ese abrazo a tiempo, que...
dices, yo no te supe dar

y has cerrado los caminos que conducen a tu cama
porque ya no sientes la pasión
ya no sientes el dulce arrebato de lanzarte a mis brazos
sin pensarlo dos veces
y lo tengo que aceptar

porque quizás siga atrapado en un recuerdo tóxico
que ya se alarga mucho tiempo
y tiene mi corazón atenazado

lunes, 14 de enero de 2008

Miedo

Tengo miedo de perderte.
Perder tu risa, tu franqueza
tu compañía
nuestras largas tardes de cine
los largos días caminando en la montaña
y todo... por mi culpa

cuando estoy contigo siento la alargada sombra
de la otra
la mujer de antes
la mujer idealizada
la mujer impecable
aparentemente....

se abalanza sobre mí y posee mi recuerdo
como una negra sombra que no me deja ver
como una espesa nevada que no me deja avanzar
que atrapa mis pasos y me deja escuchando....

el dulce canto de las sirenas
los anhelos imposibles,
los recuerdos imborrables,
lo que fue o más bien
pudo haber sido y no fue

en definitiva
"todo lo que perdí
por lo que muero"
como decía Ángel González

y no consigo vivir en el presente...

lunes, 17 de diciembre de 2007

Melancolías

Esta tarde siento una profunda melancolía. las nubes que asoman desde el norte por la sierra abajo, han invadido mi corazón y amenaza con hacer implosión. y es un día de esos en que muchas personas que importan en tu vida, se ponen de acuerdo en hacerte reproches aunque no hayas hecho nada malo en particular... y el corazón sigue encogíendose lentamente con esa amenaza de que hablaba que, quizás no llegue a cumplirse, y a medida que se acerca la Navidad, se va arrugando un poco más con el recuerdo de lo que quisiste y se fue, con la añoranza de una magia imposible, que ya no se cumplirá más... y a medida que consigo entrar en el mundo sin barreras del instante presente, descubro que es lo único que existe, que el pasado y el futuro no son más que mundos soñados... No sé, os abrazos a todas y empatizo con la chica que solía pasear por el Retiro en las mañanas de primavera... curioso... tengo el alma en absoluta sintonía con la canción de Dylan que suena justo en este momento ...
se espesan las nubes en torno a la sierra del Guadarrama... preguntádselo a Santi si pensáis que miento...



Recuerdo por cierto de memoria al abuelo Machado, tan querido

¿Eres tú Guadarrama, viejo amigo
la sierra gris y blanca
la sierra de mis tardes madrileñas
que yo veía en el azul pintada?

Por tus barrancos hondos y por tus cumbres agrias
mil guadarramas y mil soles vienen
cabalgando conmigo a tus entrañas

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Reflexiones sobre el maestro

ESTOY HARTO...
DE COSAS QUE SE ROMPEN

QUIERO SER...

SERENO COMO EL BOSQUE
RÁPIDO COMO EL VIENTO
INMÓVIL COMO LA MONTAÑA

COMO EL SEÑOR DE SHENGEN
EN LA PELÍCULA DE KUROSAWA

miércoles, 7 de noviembre de 2007

LAS CADENAS

Te quiero, yo sé que te quiero
Pero estoy bloqueado por la idealización
Siempre buscando una más llamativa
Una mujer que quede bien de cara a la galería

Pero tú convienes a mi galería interior
La galería de mi alma, la galería de la emoción
La galería donde vamos de la mano
En la empatía y el cariño

Atravesamos juntos el umbral del deseo y navegamos
Por entre el bosque de la noche
Nos reunimos en la profundidad de la negra sombra
Y gozamos entre sábanas de sudor
Tu deseo y mi deseo, confundidos

Te penetro lúbrico de ardor y te entregas nueva
En cada ocasión

Luego compartimos conversación, anhelos, intereses
Nos encontramos en fondo de la mente
Y nos reinventamos diariamente

¿Entonces qué falta?

Por qué esta necesidad de estar extasiado, enamorado
Como un lúbrico adolescente

Cuando tú tienes la palabra adecuada
Con tu voz cálida
Y el calor que emana de tu cuerpo
Me envuelve siempre

Será quizás el recuerdo de esa otra mujer
Etérea, hermosa, distante que me oprime
Me impide ser otro nuevo contigo

¡Quiero romper esas cadenas y seguir conociéndote!

lunes, 5 de noviembre de 2007

LA ESPERA

Escucho a Salif Keita y pienso…
Te veré esta noche?

Ninfa deseada de las noches,
de las horas muertas…
los minutos consumidos en vagones, cafeterías
Buscando quizás una mirada de igual a igual
como tal vez, entonces…

Pero siempre me queda
un pequeño dolor,
esa gota de dulce angustia,
ese regusto acre de la ausencia
en la boca

Y el miedo al rechazo
siempre el miedo…

Te veré esta noche?
Te veré de nuevo?
Indiferente, inquieta, ausente?

O tal vez ilusionada por otro amor lejano,
otros ojos, otra piel,
otras manos
que te recorren desde la distancia
cuando coges el teléfono… y era él

Mientras tanto rumio mansamente tu recuerdo
Y gozo expectante la posibilidad de que hoy…

Y esta noche, diminuto roedor asustado,
tiritando bajo el aguacero
espero… desespero
de que tú, allí en tu alvéolo viajador
sientas mi deseo tan cercano como aquella noche,
tan limpio como pueda estarlo…
un corazón a la deriva.

miércoles, 17 de octubre de 2007

La noche en tus brazos

Este poema lo escribí ya hace varios meses, algunos ya lo conoceréis del blog de mi amigo Santi, pero aquí no lo había publicado y creo que os puede interesar... disfrutadlo




La noche en tus brazos
el sabor de tu boca
te besaba largamente
viajaba por tu piel
entraba en ti

Como aquel día
que no recuerdo
como aquella vez
que vive en tu mente

En que yo te amé siempre
en que yo te amé con labios,
dedos, besos, abrazos…
En que yo te amé como nunca
navegando tu sueño, surcando tu piel

Por tu firme espalda arqueada
por tus largas piernas infinitas
por tu sexo tan dulce

Más dulce que el olvido
más dulce que el tiempo eterno
más dulce que el horror de una casa fría

Quisimos, henchidos de vida
exprimir la noche que corría
hacia el alba inevitable
quemar la niebla transidos de deseo
extasiados en las bocas enlazadas
en el vaivén acompasado de nuestros cuerpos

Que se amaban como aquel día
Ese día
que vive en tu memoria
Ese día
como anoche
gimiendo abrazados
Penetrados de deseo
Estrujando el dolor de vivir en la sombra